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Córcega, un estuche de belleza
en medio del Mediterráneo, Córcega para lo que es,
cariñosa y apasionada, está en las mezclas sabrosas
de costas escarpadas, de
playas de arena dorada y de
montañas, de colores y de olores.
Córcega, un poco rebelde, protege sus paisajes y lo esencial
es gustarla tal como es, tal como ella fue y tal como ella se quedará,
una isla sin artificio.El sol
le dio su calor, el agua su vida y sus colores, el viento sus paisajes.
Todos estos elementos le ofrecieron la belleza, forjaron su carácter
y desarrollado su hospitalidad.
A Córcega, tierra de
acogida, le gusta ser respetada. Rica de su historia, es una tierra
de reparto. Cada uno tiene su parte y todos la tienen por completo.
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